Seguidores

lunes, 27 de mayo de 2013

El miedo desaparece gracias al amor, pero el amor nos da miedo.

Todo empezó como si nada pasara, nada estaba ocurriendo todo era normal, hablaban como si ya se conociesen, como si fueran algo desde hace tiempo, les unía algo pero no sabían el que, ni siquiera pensaban en eso que los unía, pero lo sentían, no lo decían por miedo a equivocarse o pensando que el otro no iba a sentir lo mismo, ninguno se arriesgaba a perder al otro por miedo, miedo a querer. Esa era la respuesta que faltaba, observaban la pregunta, pero no sabían que contestar, estaban confuso. Querían y lo sentían pero tenían miedo a caer, a no levantarse, a estar en la cuerda floja. No querían pasarlo mal por nada ni por nadie tenían miedo a sentir de nuevo. El miedo es una emoción dolorosa, excitada por la proximidad de un peligro, el miedo es proporcional a la carencia, o a algo que ya antes nos ha hecho daño, cuando somos pequeños el miedo más común era el de la oscuridad, o que hubiese alguien debajo de tu cama, o el hombre del saco, pero esos miedos van desapareciendo con el paso del tiempo porque entiendes que no hay nadie esperándote en la oscuridad o debajo de tu cama, que el hombre del saco tiene cosas más importantes que hacer que secuestrarte y meterte en una bolsa, el miedo es un estado natural, hasta el más valiente siente miedo, cualquier superhéroe tenía su punto débil, su talón de aquiles. Todos tenemos miedo al fracaso,  al rechazo, pero si no somos un segundo aunque sea solo un segundo un poco valientes y arriesgarnos a decir lo que pensamos nunca vamos a ganar nada en la vida, porque podemos perderlo todo pero ganamos mucho.  

El miedo desaparece gracias al amor, pero el amor nos da miedo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario