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sábado, 27 de abril de 2013

Un día ya no estarán para escucharos.

Muchas veces la gente se ve sometida a procesos de pérdida de otras personas que eran parte de su vida, su entorno, su futuro, su pasado, simplemente eran su vida, los veían todos los días, incluso no pensaron ni una milésima de segundo que algún día les iba a faltar. 
Así es de caprichosa la vida, se lleva a las personas a las que más vamos a echar de menos y a las que más queremos, con las que pasábamos más tiempo y cuidábamos como si nos fuera la vida en ello, mimábamos, y ellos nos contaban sus experiencias cuando eran jóvenes, aunque a veces nos gustaría haberlos tratado mejor, y decirle cosas que se nos olvidó decir cuando estaban, como un te quiero abuelo, o simplemente estar más tiempo con ellos.
Pero tenemos que superar esas cosas que nos quita la vida, o el destino, ser fuertes y lo más importante acordarnos cada día, todos los días de nuestra vida de ellos, porque seguirán existiendo mientras nosotros los sigamos recordando y los sigamos llevando en la memoria y en el corazón. 
Mi consejo para quien los tenga es que no pierdan el tiempo y decirles todas las cosas que sintáis hacia ellos, por que un día ya no estarán para escucharos. 
                     Para Marina que tiene que ser fuerte y para mi abuela, a la que echo mucho de menos.
                      

viernes, 12 de abril de 2013

Un verano inolvidable.

Llega el calor. Y con él infinitos recuerdos. ¿Quién no ha tenido nunca un amor de verano? Un amor de esos que no se olvida nunca, de los que te sale una sonrisa cuando hablas de él y echas de menos cuando recuerdas, un amor que siempre tendrás guardado en el corazón y que a veces viendo una película llorarás al acordarte de aquel verano que pasasteis juntos; riendo, soñando, queriendo, llorando, abrazados...
Siempre recordarás ese verano como el mejor de tu vida, y dirás -ESE FUE MI VERANO. 
Recuerdo esos días como si fueran ayer, recuerdo como me mirabas y me acuerdo de tus imperfecciones que para mí te hacían perfecto, recuerdo la brisa de verano en mi pelo y recuerdo tu cara frente a la mía, me acuerdo de tus labios rozando los míos y recuerdo tu sonrisa; tus enfados y tus pataletas. Pero llegó el otoño y con él, el frió  todo se heló y nosotros también, cayeron las hojas.
Pero todo eso pasó como bien he dicho antes FUE mi verano, y también es mi historia, parte del pasado, parte de mis recuerdos, de mi vida, también fue mi sueño, mi película, y ahora solo es un recuerdo más. Ese fue un verano inolvidable.
                                                                     Verano 2011