miércoles, 30 de enero de 2013
Quédate conmigo.
No digas "adiós", cuando aún te giras para verlo cuando se va, para asegurarte de que sigue estando ahí aunque no quieras darte cuenta de ello, porque sé que cada noche te preguntas si será hoy cuando vuelva. Jamás me niegues que lo único que realmente quieres es ver como se va, quedarte un minuto parada e ir corriendo tras él, abalanzarle y no soltarlo jamás, gritarle que no se vaya nunca o que irás tras el si lo hace. Tal vez aún no se haya ido ves y dile que las condiciones no incluían idas y venidas sino un "Quédate conmigo".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario