Vale ya, por favor. Los había dejado atrás, a los recuerdos, al pasado, al parecer es verdad que las cosas que has dejado atrás al final de alcanzan, quieras o no quieras. Son esas cosas estúpidas que haces por amor que en su día estubieron bien y que ahora en un silencio demasiado molesto recuerdas, te dan ganas de gritar, pero no te salen las palabras, y de dar patadas pero tus piernas no responden, estas paralizada por algo invisible que esta en tu interior, afectando al corazón, haciéndole esforzarse más en latir, lo que necesitas es aire, y sales a la calle, todo es más gris, triste, te alejas paso a paso pero te sigue, corres y corre, tuerces, subes, cruzas pero cada vez va más rápido, te alcanza, te inunda y te jode, y es así, no te puedes escapar, así que te sientas, en un parque lleno de gente, niños felices columpiándose, compartiendo y riendo, novios divertidos, pelotas de fútbol y arena, la suave brisa que te pega con recuerdos del ayer, y sin más te levantas, te pones los cascos y escuchas música, que te deprime, mala elección, te los quitas y continuas tu camino una vez más hacia la ya rutina de levantarte y acostarte sola, y no hay más, un día detrás de otro, todos iguales, lo mismo. Es lo que pasa por jugar a pinto pinto gorgorito con el camino, no se sabe la calle por la que ir, bueno, probemos aquí. Y nada, pasito a pasito te comes la derrota y aprendes del error. Bienvenida, rutina.
domingo, 29 de abril de 2012
bienvenida.
Vale ya, por favor. Los había dejado atrás, a los recuerdos, al pasado, al parecer es verdad que las cosas que has dejado atrás al final de alcanzan, quieras o no quieras. Son esas cosas estúpidas que haces por amor que en su día estubieron bien y que ahora en un silencio demasiado molesto recuerdas, te dan ganas de gritar, pero no te salen las palabras, y de dar patadas pero tus piernas no responden, estas paralizada por algo invisible que esta en tu interior, afectando al corazón, haciéndole esforzarse más en latir, lo que necesitas es aire, y sales a la calle, todo es más gris, triste, te alejas paso a paso pero te sigue, corres y corre, tuerces, subes, cruzas pero cada vez va más rápido, te alcanza, te inunda y te jode, y es así, no te puedes escapar, así que te sientas, en un parque lleno de gente, niños felices columpiándose, compartiendo y riendo, novios divertidos, pelotas de fútbol y arena, la suave brisa que te pega con recuerdos del ayer, y sin más te levantas, te pones los cascos y escuchas música, que te deprime, mala elección, te los quitas y continuas tu camino una vez más hacia la ya rutina de levantarte y acostarte sola, y no hay más, un día detrás de otro, todos iguales, lo mismo. Es lo que pasa por jugar a pinto pinto gorgorito con el camino, no se sabe la calle por la que ir, bueno, probemos aquí. Y nada, pasito a pasito te comes la derrota y aprendes del error. Bienvenida, rutina.
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