Dibujar su inicial por todos lados. Sonreír cuando te habla como si fuera lo más gracioso del mundo y decirle con esa vocecita que es tonto. Creer que su olor tiene que formar parte de cualquier molécula de oxígeno que inspires, que sus pupilas y su iris van a acabar por trastornarte, porque esos ojos son encantadores. Tararear esa canción porque así te acuerdas de él en todo momento. Eso, eso exactamente es empezar a querer a alguien, y tal vez yo me pueda equivocar, y que no estemos hechos el uno para el otro, pero yo te quiero a ti, y solo a ti. De lo que sí que estoy completamente segura es de que no se puede querer a quien tú quieras, que te enamoras sin pensarlo, que no puedes mandar a tu corazón, y que yo no puedo controlar lo que me pasa contigo. Igual tú no eres la clase de chico que yo necesito, o que me pueda querer como yo le quiero a él, pero me conformo con saber que yo sí que te quiero a ti. ¿Tú?

No hay comentarios:
Publicar un comentario